Resplandece tu luz, y tus sombras.
Caminaba con un cierto aire de grandeza en sus pasos, con una fortaleza admirable.
Por fuera, con mucha dedicación, con determinación, con grandeza en sus ojos, con poder, con fuerza, con gracias, con amor, con esfuerzo, por fuera, caminaba como se esforzaba por ser…
Y por dentro, su yo se lo comía, sin demasiados preámbulos, siempre, con la ilusión de revivir.
Gracias por leer.
El día en que me quieras.
Hace 10 años
1 comentario:
me encantó eso de "su yo se lo comía".
cada vez mejor Dami!
beso!!
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