Disparame fuerte en el pecho, siempre supe como recibir esos disparos letales.
Miraste de frente con la frente en alto, y como si todas esas cosas fueran a ser ciertas disparaste, y ¿sabés?
Desaparecí… pues esa era la intención…
Porque 2 minutos en el cielo, o 5 en el infierno, no hacen la diferencia…
Gracias por leer.
El día en que me quieras.
Hace 10 años
2 comentarios:
Uno va formando su coraza.
Mejor en el pecho que en la cabeza.
Besos
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